La Fundación Vivo Sano presentó la semana pasada el libro ‘La enfermedad silenciada’ de Raúl de la Rosa. El autor pretende informar al ciudadano sobre lo que considera un problema creciente, el peligro para la salud de los campos electromagnéticos artificiales. En este campo, los ciudadanos consideran no disponer de información suficiente aunque creen que estos si son perjudiciales para la salud, según datos elaborados por la propia fundación.
En la presentación del libro, contamos con la presencia de Alfredo Suárez, director de la Fundación Vivo Sano, que comenta la importancia de contar con información adecuada para poder decidir. Por ello, en este nuevo libro divulgativo, se recogen numerosos estudios científicos, recomendaciones y un sin fin de datos para que el ciudadano tenga la información pertinente para proteger su salud.
Raúl de la Rosa, autor de este libro, es el responsable del área de contaminación electromagnética de la Fundación Vivo Sano y perito y asesor en numerosos procesos judiciales sobre este asunto. Según de la Rosa, ‘en mayor o menor medida todos somos electrosensibles y, por lo tanto, estamos ante un problema de salud de enormes proporciones, una autentica pandemia’. De los problemas que genera esta enfermedad producida por una elevada sensibilidad ante los campos electromagnéticos sabe mucho Pilar Aleza, invitada a la presentación del libro y afectada de electrosensibilidad. Esta profesora de secundaria sufría unas dolencias que no tardó en achacar al router que estaba conectado en la sala de profesores. Al no encontrar apoyo en las instituciones médicas nacionales, investigó y acudió a Francia donde se le diagnosticó el problema.
La lucha de Pilar fue larga y dura pues no encontró apoyo en un principio y tenía que soportar que, además de los terribles síntomas físicos, tuvo que enfrentarse al desconocimiento de la gente que aun mira con incredulidad esta enfermedad. Pero al final consiguió que quitaran el router de la sala de profesores aunque no aguanta estar mucho tiempo en presencia de móviles encendidos, ondas wifi y demás campos electromagnéticos.
El Consejo de Europa ha publicado diversas recomendaciones para minimizar los impactos en la salud humana de los campos electromagnéticos apoyándose en estudios que relacionan la presencia de los mismos con diversas dolencias y enfermedades. Sin embargo, existen otros estudios que contradicen lo anterior. En una entrevista concedida a ABC, Francisco Vargas, médico epidemiológico considera que ‘no hay motivos para preocuparse por las ondas electromagnéticas porque no se han demostrado efectos adversos para la salud’.